Nos mueven (2)



Hola,

Como no podía ser de otra manera, o al menos no en la santa casa donde trabajo, hoy hemos tenido múltiples visitas de nuestros vecinos de abajo, para ver donde van a colocar sus posaderas a partir de mañana. Lo cual no estaría mal, si no fuera porque nosotros seguimos a lo nuestro.
Lo único claro de toda esta cuestión, es que Enric es el único contento con el cambio, pero tampoco se podía esperar menos de él. Lo claro es que a nadie (Enric exception) le gusta el cambio. Que nadie sabe donde va. Que en ningún plano piensa en las conexiones de red o de luz. Solo piensan en que la gente se mueva de aquí para allá. Y todo apunta a que mañana será un día divertido, excepto para los pobres informáticos que sufrirán la no sapiencia tecnológica de muchos, que por otra parte no tienen que poseer. Habrán de subir fotocopiadoras y armarios un par de plantas, a la vieja usanza. Descolocar y colocar cajones. Mover ficheros de papeles que por lustros han permanecido donde están. Gente que lleva siglos viendo su lugar de trabajo cada mañana en el mismo lugar, se encontrará de golpe y porrazo en un lugar extraño. Las escaleras. Las escaleras que nosotros dejaremos de subir, y que otros tendrán que patearse por primera vez. Los que no tenían goteras ahora las tendrán, y otros dejaremos de tenerlas. Nosotros un departamento de 13, nos vamos a un lugar donde coexisten 9 y sin demasiadas anchuras. Y sin olvidar el trauma que les causa que a partir de ahora los que ocuparan nuestra ubicación han de compartir lavabo hombres y mujeres. Tazas separadas, of course.
Todo cambio es cambiar, así que mañana cambiamos, y os explico como acaba todo.

1 comentario:

Renata Almeida dijo...

nao querooooooooooooo
:(