Un día en el basket

Hola,

Al final ayer Felix no saltó. Felix es el valiente, loco, no se como definirlo, que tenía que saltar ayer desde la estratosfera. La misión se abortó varias veces por culpa de los fuertes vientos, y al final, una vez se había puesto el traje y se había aclimatado, pues es tan complicado como viajar al espacio, lo dejaron para otro día. Dicen que el domingo lo intentan de nuevo.
Lo que si se celebró ayer se celebró un partido de baloncesto entre el F.C. Barcelona y los Dallas Mavericks y mi hermana y yo estuvimos allí. El sábado por sorpresa, mi hermana me hizo un regalo de cumpleaños atrasado que era una entrada para ver el partido. Siempre había querido ver un partido NBA y esto de momento será lo más parecido, hasta que no me pueda plantar en Boston, en el TD Garden a ver a los Celtics.
Lo de menos ayer era el rival del Barça, era ver un ambiente NBA. Cheerleaders auténticas, que son como en las películas. Pequeñas, delgadas y rubias estilo Barbie. Mi amiga Bea dice que no hay nada mas pequeño que ella, una cheerleader de la NBA lo es. En cada parón del partido, salia alguien a bailar, se hacía un concurso, se tiraban camisetas, salían las mascotas a animar. Hicieron eso tan típico de sacar parejas por la pantalla para que se besaran. A veces se equivocaban en los miembros de las parejas y el novio que no salía en el plano apartaba rápidamente a su churri, no la fueran a besar. Esas cheerleaders lanzadas a varios metros de altura en al aire. Esos saltimbanquis haciendo mates imposibles, aunque fuera con camas elásticas. O esos dos míticos jugadores, Schrempf y Stojakovic, repartiendo premios a chavales que no les vieron jugar. A mi me encanto ver a la gente y sus camisetas. Los jóvenes con camisetas de Pau Gasol, Ricky Rubio, Lebron James,... y los que ya veíamos basket, de madrugada, con la voz de Ramón Trecet, lucíamos camisetas de viejas franquicias desaparecidas como los Seattle supersonics, o viejas camisetas de equipos actuales, como camisetas de los Hawks con el nombre de Wilkins.
Ah y hubo un partido de baloncesto. Por los Mavs, Novitzki no jugo. Dicen que estaba lesionado. Yo digo que se rajó. Aún así los Mavs contaban con buenos jugadores y un mítico, aunque ya bastante viejo para correr en la cancha, Vince Carter. Como recordaba mi amigo David, el que decían que era el nuevo Jordan. Jordan solo hay uno. En el Barça estaban casi todos, contando con los nos menos míticos Navarro y Jasikevicius, que aunque igual de viejos para según que cosas, su estilo de juego se resiente menos que los americanos donde todo es físico. Al final el Barça ganó, convirtiéndoselo en el único equipo en ganar a tres franquicias NBA. Un gran día de basket, que no olvidaré.











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