El collejón

Hola,

Volvía de Barcelona en metro. Estaba llegando a la parada, así que me he acercado a la puerta. Como siempre que estoy el primero y la apertura es de palanca, la giro antes de llegar. Mientras el tren va frenando, veo que una familia con un chaval de unos diez años en frente va a entrar por la puerta en la que estoy. El niño desde que el tren ha empezado a frenar se mueve nervioso por girar la misma palanca que yo, así que la suelto para que sea él quien abra. Veo a través del cristal de la puerta que el padre le esta gritando algo al niño. Se pone nervioso. Quita la mano de la palanca. La vuelve a poner. Al final como no se decide a abrir y veo que el uno por el otro la casa sin barrer, decido girar yo la palanca. Mientras la puerta se abre pierdo de vista durante un segundo al niño, pero cuando lo veo ¡¡zasca!! el padre le clava un collejón de campeonato. Yo esquivo a la familia para no recibir también y el niño entra corriendo alegre en el metro ya que no parece que sea el primero ni el último que reciba. Pero que queréis que os diga, me ha sabido mal que el chaval haya recibido un collejón por mi culpa.

No hay comentarios: