La ola de mi vida

Hola,

Este es un post de aquellos que por alguna razón el destino quiere que lo escriba. En no mas de dos meses, calculo yo, nos mudaremos de las oficinas en las que estamos trabajando ahora mismo. Hace un par de días en feisbuc me aparecía esta imagen, "La vida es una ola. Cógela."
No se surfear, ni tampoco me atrae, pero el surf siempre me ha parecido un buen símil para ver la vida y es el que tenía hace unos ocho años cuando me planté por primera vez en las oficinas que vamos a dejar. Me había caído de unas cuantas olas, Enric me ofreció subirme a esta, pensé que vale, que me llevaría un tiempo y una vez con la confianza renovada de cabalgar volvería a olas mas grandes. Pero esta ola engañaba en su tamaño, o quizá no engañaba y la hemos engrandecido todos los que nos hemos subido a ella. No queda nadie de los que ocupaban aquel departamento de informática, que era mucho mas pequeño cuando llegué. Ferrán siempre ha estado, pero aún iba de tienda en tienda, hacía otras tareas. Eran cuatro gatos mal vistos por una empresa hecha a trabajar en papel, y aterrizaban cuatro gatos mas que querían rehacer la web, cuando su idea de una web solo era un escaparate mas, y ya tenían muchos escaparates. Así que no partíamos de cero, sino de menos algo, para rehacer una web hecha a imagen de un borrador en un papel, con una seguridad y estabilidad de risa. Poco a poco la ola se fue haciendo mas grande. Se paso de un cubículo donde mal trabajaban tres personas (ahora en ese mismo despacho solo hay una y le falta sitio) a ocupar una planta. Gran culpa de estos avances fueron culpa de la cabezoneria de Enric, dudo que nunca hayan valorado en su justa medida lo bueno que su cabezonería ha hecho por la web. Enric quizá sea el primero al que cambió la ola y el primero que decidió que iría con ella hasta el final.
Empezó a subirse gente de fuera a la ola y como me ha sucedido a mi creo que no sabían como les iba a cambiar. Primero necesitábamos un diseñador dentro, de ahí Héctor, que alguien le pregunte como le ha cambiado la vida esta ola. Luego se decidió que había que interactuar con los clientes, pero vía internet, nada de teléfono, y así salvamos a un montón de gente de enfermedades mentales. Así que Nuria que ya estaba en la ola se puso a ello y pronto se subieron Agata, Daniela,... y así se han ido subiendo y cayendo un montón de gente de la ola. Nuria ya estaba hace ocho años y creo que si mira hacía atrás tampoco tenia previsto la influencia de la ola sobre ella. A Renata, aunque ya no esté en ella, puedo asegurar que la ola le ha cambiado la vida. Vane que entró en plan heavy radical y se largó cansada, pero también cambiada, aunque no todo fuera cosa de la ola. Bea, que al entrar le daba igual trabajar en una tienda que las oficinas, se ha convertido en una de las personas con mas experiencia en la web y en mi mejor amiga, aunque esto último no estoy seguro que sea algo bueno, pero por ello os aseguro que la ola la ha cambiado mas de lo que ella cree. Esther venia a hacer unas prácticas y aquí sigue subida. Roger y Guido se subieron y su actual departamento casi ni existía, quizá solo en la cabezonería de Enric. Y haciendo crecer la web por dentro, eso tan difícil de explicar que hacemos algunos, se subieron Alcides y David y se cayeron. Joan se subió, parecía que solo era por un rato y ya esta entre los viejos de la ola, y pese a su juventud demostrando saber tanto o mas que Albert, Enric o yo. La única diferencia es que nosotros hemos cabalgado otras olas, pero dudo que cuando sea un rico y famoso gurú web olvide esta ola.
Seguro que me dejo a gente, porque los cuento con los dedos y no me salen los números, pero esto solo era un post sobre coger ciertas olas que te trae la vida, que por muchas que hayas cabalgado, te sorprenden pero que sobretodo te cambian. No se que tienen estas olas, no se de donde vienen y no solo están hechas de trabajo como esta, pero te cambian. Ahora hace falta ver donde nos lleva la ola y a cuantos surfistas mas atrae. No ha sido nunca una ola fácil de cabalgar, pero de momento es la ola de mi vida. Por cierto, ya que nombro a tanta gente espero que nadie se ofenda y si así es, ha sido sin querer.

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