El menú del día

Hola,

Hoy me he quedado a comer con mis compis del trabajo y suena raro decir esto, ya que durante los últimos siete años siempre he sido yo el que se quedaba y ellos venían. Ya os he contado que ahora como en casa de mamá.
Lo bueno del cambio es comer la comida de casa, y he descubierto que en las idas y venidas desconecto completamente y la tarde se me pasa volando. Lo malo, y aunque suene a sentimental, es no tener tiempo para pasar con mis compis fuera del trabajo, o no disfrutar de las disertaciones filosóficas de mi amiga Bea. Lo malo de ir a comer a casa de mis padres, es que a rato se montan allí escenas dignas de películas de Fellini o Berlanga. Para quien no las haya visto son aquellas en que la mamma esta cocinando, el padre a lo suyo, los abuelos gritando a los niños, los niños correteando alrededor de la mesa, todos gritando y comiendo, mientras en una radio ponían una tarantela y el primo tonto de la familia bailando. Vale exagero, mi casa no llega a eso, pero os hacéis una idea.
Pero me encantan los nuevos cambios, solo he de encontrar como pasar mas tiempo con mis compis, bueno y si me triplican el sueldo.... vamos a ir paso a paso y conseguir primero pasar mas ratos con mis compis.

No hay comentarios: