Lavando el coche

Hola,

Este fin de semana fui a lavar el coche. Tranquílamente hacía un año largo que no lo pasaba por agua. Pero aunque sea de higos a brevas, mis lavados de coche no dura mas que lo que tardo yo en ducharme. No voy a dedicarle mas tiempo de lavado y cuidado a mi transporte que a mi culo.
Así que allí me fui a uno de estos lavados de hágaselo usted mismo. Un par de paredes, un desagüe, una manguera que funciona con monedas,... Un par de euros chorro de agua con jabón, chorro de agua sola y un poco de brillante. Saco el coche, le seco los cristales con un par de bayetas y listos.
Listos sí, pero antes había tenido que estar esperando un buen rato. Había cola, pero es curioso como trata la gente a una máquina. Uno mojaba el coche por aquí mientras su niña lo secaba por el otro lado, no fueran a quedar manchas debidas al agua. Hay quien cepillaba milímetro a milímetro del interior de su coche, supongo que después hace que se descalcen antes de entrar en su coche. Otros repasando con la bayeta la última gota que había salpicado su coche, no se fuera a oxidar. Incluso había la típica choni de camiseta fluorescente que estuvo como una hora dándole agua a su scoopy. No sería de extrañar que quisiera una moto de agua.
Nunca he entendido la locura de la gente con sus coches, viene a ser como la locura con los libros. Tanto en un caso como en otro, lo importante es que lo que hay dentro te sea útil, no lo mucho que luzca. Y no, ni el día que me compre un Camaro no voy a perder tiempo sacándole brillo.

No hay comentarios: