Te disloca el alma

Hola,

Alguna que otra vez he mencionado aquí la palabra hawaiana ohana. Ohana es familia, pero no en el sentido estricto de gente unida por lazos de sangre, sino también aquellos ni te abandonan ni olvidan. El otro día fui a visitar al hospital a una persona que para mi es ohana, algo así como una tia que no es hermana de ninguno de mis padres.
Su única hija y yo nacimos con pocos meses de diferencia, vivíamos en la misma calle, íbamos a colegios diferentes, pero acabamos en el mismo grupo de amigos. Al igual que con otros niños de mi infancia, y sus familias, no se donde están ni me preocupa lo mas mínimo, estos se convirtieron en ohana.
Fuimos al hospital porque a la edad y otros problemas, se le acaba de unir una rotura de cadera. No hace tanto que la había visto en su casa, mientras arreglaba la impresora de su hija, esas cosas que todos pensáis que alguien por ser informático esta obligado a saber reparar, y no estaba tan mal, pero en algún momento entre ese día y ahora algo se ha ido para abajo.
Mi idea es morirme, sin dar mucho la lata, con mas de 100 años y plenitud de mis facultades físicas y mentales, pero al verla me di cuenta que o tengo los genes de la eterna salud de mi abuela, o en menos de 40 años yo también pareceré una cosa pequeñita y dos de cada tres de mis pensamientos tendrá que ver con algo que me sucedió décadas atrás. Quizá son las arrugas en la mirada de las que también he hablado otras veces, pero cada vez soy mas consciente como mis mayores, envejecen, y luego... No se le puede hacer nada, es el envejecimiento celular y todas esas cosas que se resumen con un es ley de vida, pero te disloca el alma.

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