No han entendido nada

Hola,

Estamos a pocos días de una de las votaciones mas importantes de los últimos 40 años y si te das una vuelta por aquellos lugares donde expresan sus opiniones aquellos de España que no van a poder votar, porque no tienen derecho a voto en las elecciones de la Generalitat, ves que no han entendido nada. No me consuela que no sean todos, ni que los que escriben/hablan son los que quieren dar la nota, la sensación que se me queda es esa, no han entendido nada. Quizá sea culpa nuestra, mía también, de no habernos explicado claro, por eso voy a intentar explicarme una vez mas.
Esto no va de banderas, ni de antiguos reinos, ducados y condados creados por los invasores Godos. Esto no va de romper nada, ni de dejar a nadie fuera. Esto no va de un loco y su locura, ni de ser una casta superior o inferior. Esto no va de apellidos, ni de orígenes, ni de antepasados, ni de dividir. Esto no va de lenguas. Esto no es cosa de políticos, ni de partidos. Esto no va de territorios, ni de dinero.
Los catalanes somos un pueblo (Conjunto de personas de un lugar, región o país, según una de las acepciones de la RAE), aunque a muchos les cueste reconocerlo. Como pueblo, y dentro de algo mas grande que es España, votamos y aceptamos la Constitución del 78, para poder salir todos juntos de esa época de terror que fue la dictadura, y hacer un país mejor. Durante estos años hemos arrimado el hombro como todos los demás para crear un país mas fuerte, pero en los últimos años muchos tenemos la sensación que ese acuerdo, esa unión, ha caducado, se ha terminado. Quizá los que pensamos así estamos equivocados, o tal vez no, pero la solución es dialogar de todo, discutir y cada cual exponer sus razones. Es como lo hemos estado haciendo los últimos treinta y pico de años largos, y muchas veces hemos conseguido entendernos y otras no, pero en estos últimos años, solo recibimos la misma respuesta vehemente, no. No a todo. Quizá habría que matizar quien nos dice que no. Quien nos dice que no a todo es el actual Gobierno de España, al que votaron diez millones de españoles, entre los que hay que contar unos cuantos catalanes. Sabemos que no todos los españoles están de acuerdo con el estado, pero tampoco se oyen voces quejarse de los no del Gobierno. Estamos seguros que no somos los únicos a los que les dicen no a todo, y con los que no se dialoga,  pero si parece que somos los únicos que deseamos hacer algo para cambiar esa situación.
Solo hay una manera de saber que quiere un pueblo para poder sentarse a dialogar y es preguntarle. La manera de hacerlo es con un referendum, y como ya sabéis la respuesta del Gobierno fue no, e incluso hay gente imputada y puede acabar en la cárcel porque a pesar de la negativa se pusieron las urnas. Así que se ha optado por un mal menor y legal. Se disolvió la Generalitat y se han convocado elecciones para elegir al nuevo presidente, y de paso saber que quieren los catalanes. A grandes trazos las opciones que se presentan son: Dos de los partidos que se presentan prometen que si ellos mandan darán los pasos necesarios para crear la República Independiente de Cataluña. Otros dos dicen que si ganan intentaran llevar a cabo un cambio en la Constitución española para crear una España federal o algo similar. Los demás dicen que esto ya esta bien como está, entre estos está el partido que ahora mismo gobierna en toda España.
Así que la opinión del pueblo catalán irá implícita en los votos y aquel que mande en la Generalitat llevará a cabo la opción que representa. No es lo mas justo, puesto que se cuentan escaños y no votos, pero nadie nos ha presentado una herramienta legal mejor para preguntar. De esto van estas elecciones, de preguntar.
Que nadie se piense que esto es un juego, o una discusión filosófica, esto va a cambiar el futuro de las vidas de los catalanes. Las tres opciones dan miedo, mucho miedo, ya que sea la que sea la que gane nada será igual. Si ganan los de todo esta bien y nada hay que cambiar, estarán mandando esos que ahora nos dicen que si nos separamos de España nos sacarán de Europa, porque para estar hay que tener el voto favorable de todos los miembros y ellos votarán que no. Los que nos dicen que los bancos, las empresas o cualquier negocio se irá de esa Cataluña independiente, porque ellos les dejarán sin la seguridad y subvenciones que les ofrecen actualmente si siguen en una Cataluña fuera de España. Los mismos que dicen que no harán negocios con las empresas catalanas, que prefieren comprar a gente extraña. Los que nos dicen que si no votamos lo que debemos nos enviarán al ejercito. Los que negocian acuerdos con gobiernos extranjeros a cambio de unas pocas palabras favorables a sus ideas. Los que nos amenazan con quedarse con nuestros ahorros. Los que ya nos han repetido por activa y por pasiva, que no quieren dialogar de nada que suponga un cambio. Los que intentan convencernos que nuestras familias están rotas. Los que intentan negar nuestro cariño por España.
Si ganan los que prometen reformas en la Constitución, veremos hasta que punto resulta que su discurso es creíble, porque para hacer esos cambios han de convencer a toda esta España que no esta entendiendo nada de nada. Ellos dicen que sí, que es mayor la España que si nos entiende, que la que no lo hace. Quizá tengan razón, pero ahora mismo ese camino parece poco creíble y nada nos asegura que no sea todo un solo cambio de como llamar a las cosas, pero que en el fondo sigamos en el mismo sistema agotado. Para creer en este cambio hay que tener mucha fe, y eso da miedo.
Si ganan los independentistas, no da miedo la independencia en si, sino el transito hasta el pleno funcionamiento de ella. Países con menos de siete millones de habitantes existen y sin problemas. Da miedo las trabas que esa España vehemente nos puede poner por no se que sentido de estúpido orgullo. Da miedo que los vehementes vociferen y alguien les escuche y actúen. Da miedo el periodo hasta que demostremos lo que valemos de los cabrones que mueven el dinero, el mercado les llaman, los mismos que están hundiendo a Grecia. Da miedo el impasse e inseguridad que habrá hasta tenerlo todo en marcha. Da miedo a enfrentarse a algo que nunca hemos hecho.
Solo parecen haber dos certezas en este tema. Una, que los catalanes ante el no dialogo y las continuas negativas provenientes del Gobierno queremos decidir que hacer como pueblo, pero para ello primero hemos de saber que es lo que queremos, y eso es lo que decidiremos en las próximas elecciones. Dos, que pase lo que pase el próximo 27 de Septiembre nada es definitivo y nada es irreversible, pero nada será igual. Ahora mismo ya nada es igual.
Los catalanes queremos decidir que hacer con nuestras vidas, eso no es tan difícil de entender, ¿no?

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