¿Y ahora qué?

Hola,

Carles Puigdemont i Casamajó es el nuevo presidente de la Generalitat y por ahora a los catalanes con que los de fuera de Cataluña pronuncien algo parecido a "puch de mon" nos vale. Luego ya vendrán los temas independentistas.
Si alguien seguía el tema de las elecciones catalanas y desconectó, ahora mismo no debe saber de donde ha salido este buen hombre, si su nombre no sonaba en ninguna parte. Así que haré un resumen rápido de lo ocurrido desde el día de las votaciones, por allá el 27 de Septiembre. Una vez habíamos votado y los votos se habían convertido en escaños, el resultado era que el partido Junts pel sí (JxSí) había ganado ampliamente, pero le faltaban escaños para tener la mayoría y así poder investir como President de la Generalitat a su elegido, que era Artur Mas. Podía pactar esos escaños que le faltaban con cualquier otro partido, ya que todas las cobinaciones sumaban mayoría, pero solo uno de los partidos restantes, la Candidatura d'Unitat Popular (CUP), está a favor de la independencia al igual que JxSí. Así que empezaron las negociaciones para llegar a ese pacto y empezaron los problemas. Durante tres meses, se han producido reuniones, asambleas, discusiones, y mas reuniones, y mas asambleas y todo acuerdo parecía inviable si ambos partidos eran consecuentes con sus votantes. JxSí solo querían investir a Artur Mas como presidente, y la CUP, exigencias en materias sociales a parte, no querían a Mas. Al final el penúltimo día, a penúltima hora, Mas decidió dimitir (por llamarlo de alguna manera) y proponer un substituto a cambio de los votos y la dimisión (estas sin eufemismos) de algunos de los diputados de la CUP. Así que unos "traicionando" a su candidato y otros "traicionando" parte sus exigencias sociales, se acabó votando a Puigdemont como el nuevo presidente de la Generalitat.
Mientras a nivel de España seguimos sin Gobierno, como en Cataluña hace un par de días faltan escaños para poder investir un Presidente del Gobierno. Como pasaba en Cataluña si todos mantienen todas sus posturas y palabras dadas a sus votantes, no habrá posibilidad de formarlo e iremos a nuevas elecciones, pero seguramente como ha pasado en Cataluña todos, o algunos, "traicionarán" lo dicho y por apoyo o abstención acabaremos teniendo un Gobierno de circunstancias. Mientras esperan a que esto suceda, desde el Gobierno en funciones siguen con la campaña de claras señales de no diálogo hacía Cataluña. La última ha sido el propio Rey, que después de pedir diálogo en un discurso, ha decidido que en lugar de recibir en audiencia a la Presidenta del Parlament para que le comunicara quien es el nuevo President de la Generalitat, le ha dicho que si eso le envíe un mail y que ya se da por enterado. A nadie se le escapa lo raro que hubiera sido una Presidenta, republicana confesa, explicándole al Rey que en Cataluña se ha elegido a un President que buscará independizarse de su reino, pero se ha dejado escapar una vez mas una posibilidad de sentarse y hablar.
¿Y ahora qué? El señor Puigdemont se ha comprometido en un tiempo aproximado de dieciocho meses tener preparada toda la infraestructura jurídica y legal necesaria, para que tras ser preguntados los catalanes, si decimos que sí a la independencia, proclamar la república catalana. Para esto aún queda mucho, y por medio habrán muchos gritos, amenazas, ninguneos, desacuerdo, malos modos y cosas por el estilo.
De lo poco que tengo claro es que durante los próximos meses seguiremos escribiendo páginas de la historia a toda velocidad, que cada uno contará a su manera y donde el que la cuente siempre serán los buenos. En cuanto a que pasará en estos dieciocho meses, creo quien os diga que lo sabe os miente, y que lo único seguro es que nada será igual que hoy llegados a mitad del 2017.

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