Con las mismas cosas en la cabeza que ayer

Hola,

Pues tampoco es que os pueda contar mucho como os prometí ayer, ya que la juez ha aplazado por segunda vez su decisión. La primera fue a finales de Febrero y amplió el plazo hasta hoy para que la empresa acabara de negociar con los acreedores. Hoy se ha presentado uno de los acreedores pidiendo otro aplazamiento ya que dice que aún está negociando, y tras una reprimenda, le han concedido el aplazamiento.
Todo es alargar la vida a una empresa agonizante. No por el negocio en si que parece viable bien llevado, sino por una empresa con deudas acumuladas millonarias (millones de euros), que aunque con ingresos altos no cubre lo que adeuda. Llegados a este punto si sumas uno mas uno, el día de que no paguen las nóminas se acerca peligrosamente, y nuestras maravillosas leyes permiten al empresario no pagarlas en cuatro meses. Que estará bien para los negocios, pero creo que ni el banco ni en el súper me van a fiar cuatro meses, ¿verdad?.
Pensándolo en  frío, con visión de mercenario que trabaja a cambio de dinero, que la empresa se hunda me da igual mientras me paguen, pero que no lo hagan y menos cuando hay facturas que pagar la cosa cambia. A veces a los empresarios se les olvida que en el contrato también está su firma. Sentimentalmente por todo lo que me he dejado en la empresa los últimos diez años no querría dejarla, ni que cerrara, pero esta no parece una salida viable a día de hoy.
Si tomas distancia ves que lo mejor sería que la juez no demorara mas la decisión, que los acreedores no aceptaran el acuerdo y aceptaran perdidas, cerrara el negocio y todos a empezar de nuevo. Aunque viendo la dirección que toma todo el tema, está tampoco parece que vaya a ser la decisión final. Hay mas intereses que los que se ven a simple vista. Aquí hay muchos culos que salvar y cada cual quiere salvar solo el suyo y poco le importan el de los demás.
Tendremos que dejar pasar otros treinta días para tener un punto a partir del cual planificar el futuro.

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