Sin saber como ponerse

Hola,

Estoy enfadado o triste. Preocupado o enrabietado.  Molesto o desconcertado. No tengo ni puta idea de como estoy, pero si tengo claro que no es nada bueno. Esa especie de calma y miedo que te recorre todo el cuerpo cuando sabes que la hostia es inminente e inevitable, pero no llega. Ese no saber como sentarse ya en la butaca del cine cuando la peli es tan mala que se te hace larga de cojones.
Lo jodido es que la hostia, si llega, será de aquí a veinte días, y son demasiados días por delante. Todo se está alargando agónica  e innecesariamente y pinta que aún se va a alargar mucho mas, o no, pero no lo sabré hasta dentro de veinte días. Ya no sabes si la sensación es de cansancio, asco, impotencia, desidia, frustración,  indolencia, malestar porque tampoco consigues otra opción, porque esta no va a ninguna parte. Ahora que tantos años deberían de servirme de billete para alguna otra cosa, parece que el abono ha caducado. No se. Alguien no se ha llevado mi queso, se ha llevado toda la quesería.
Dicen, Bea lo dice, que estamos aquí para aprender paciencia. Ella es la sabia. Quizá debería de verle el lado bueno a todo esto, y ver una oportunidad para algo nuevo y refrescante, o alguna cosa similar, pero me están dejando sin ganas de nada. Todo pinta que si esto sigue así, los buenos recuerdos de mis mejores logros quedarán sepultados por la mierda, mucha mierda, demasiada mierda.
Dejaré que el tiempo pase y coloque todo esto en su lugar, y en un tiempo os cuento.

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