Se nos ha ido de las manos

Hola,

Se nos ha ido de las manos lo del buenismo y la corrección.  Llevamos ya un tiempo, años, que alguien está marcando las cosas que son políticamente correctas y las que no lo son. Ya sea a la hora de comer, de vestir, de hablar, en la política, el fútbol y cualquier cosa que se os pase por la cabeza. Estos tienen la capacidad de influir sobre un montón de gente la cual sin pensar, sigue esas reglas marcadas y da de lado a quien nos las sigue. Seguiría siendo un problema pero no lo seria tanto, si esas reglas las marcaran sabios, filósofos o gente que quisiera que la humanidad avanzara, pero quien dicta esos pensamientos sobre las masas, directa o indirectamente, la incita a ser idiota y como el esfuerzo de serlo es menor que el de ser inteligente el ser humano se idiotiza para sobrevivir.
Sin entrar en grandes polémicas podríamos hablar del fútbol. ¿Por qué hay una manera correcta de jugarlo? El fútbol simplemente se trata que tus once jugadores al final del tiempo reglamentario hayan conseguido un gol mas que el equipo rival, sin importar nada mas. Que sí, que si se juega de cierta manera, es mas fácil ganar, pero también lo es teniendo a Messi, Ronaldo, Iniesta,.... y muchos equipos que no tienen a estos excelentes jugadores ganan igualmente. Pero esto va mas allá. El fútbol siempre ha sido algo tribal. El equipo de este país contra el de aquel, el de esta ciudad contra el de aquella, los ricos contra los pobres de la ciudad, los dos equipos del barrio, los dos colegios... tu equipo era malo, pero daba igual, ibas allí a animar, a hacerlo mejorar, a divertirte con los tuyos. Ahora en cambio todo el mundo ha de ser o de Messi o de Ronaldo, y si eres de Griezmann, Aguero o Ibrahimovic te quedas a un lado.
¿Quién  ha dicho que en una guerra hay un bueno y un malo?¿Quién dice que solo hemos de recibir noticias verdaderas?¿Quién decide a que cultura, religión, credo, región, nacionalidad, casta, sexo,... ha de pertenecer una persona?¿y por qué no puede cambiar?¿Quién ha decidido que  no hay hijos de puta en este mundo?¿Quién decide sobre que he de creer o no?¿Quién decide sobre en que idioma hemos de hablar?¿Quién decide que música hemos de escuchar, tele debemos ver, o libros hemos de leer?¿Quién decide que he de comer o vestir?¿Quién decide que es lo que hay que contar y lo que no?
Ahora no penséis que creo que no hay límites, claro que los hay, todo aquella acción que provoque un daño en otro ser humano. Sí, esa vocecita interior que muchos intentan hacer callar que te dice en todo momento si lo que haces está bien o mal.
Todo el mundo teme que el mundo se convierta en una distopia estilo 1984, con un gran hermano controlándolo todo,  y en cambio vamos camino a una idiocracia, donde dejaremos que cuatro personas, o quizá máquinas que ya no entenderemos, nos digan que pensar y hacer.

Autor: Ben White

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