Pertenencia al clan

Hola,

Mirad la foto. La celebración de Leo Messi lo explica todo, y lo curioso de todo es que ayer no se ganó ningún título, simplemente se ganó un partido de fútbol que da opción a jugar una fase mas. En cambio Messi como mucha otra gente sabrán exactamente donde estaban el 8 de marzo de 2017.
Para los que no os gusta el fútbol, o los que no sepáis lo que llevó hasta esta fotografía, os lo resumiré rápidamente. El 14 de Febrero se enfrentaron en París el PSG y el Barça, con el resultado final 4 a 0 a favor del equipo francés. Quedaba jugar un partido mas, está vez en Barcelona, y computar el total de goles de los partidos para saber quien accedía a la siguiente fase. Que en el fútbol profesional moderno te metan tres goles es grabe, pero si la diferencia de goles entre encajados y recibidos es tres o mas, es muy grabe. Grabe en cuanto implica que el contrario ha sido muy superior a ti, pero encima tu además no has luchado por mejorar el resultado. Y eso fue exactamente lo que pasó en París, el Barça se vio superado y no luchó en ningún momento para evitarlo. Las consecuencias no se hicieron esperar y hace pocos días el entrenador informó que acabaría la temporada, pero que no continuaría siendo el entrenador del equipo. La decisión se puede disfrazar bajo mil excusas, pero el perder 4 a 0 es la razón que precipita su marcha. Y no pasa lo mismo con los jugadores puesto que, despedir a tanta gente con contratos tan millonarios y cláusulas de cancelación tan altas arruinaría a la entidad.
Los días previos al 8 de marzo la afición decía que creía en la remontada, pero en petit comite te aseguraban que no la veían factible. Que sí, que el equipo podía ganar el partido - ¡somos el Barça! - pero que pasar a la siguiente fase significaba hacerle cinco goles al contrario sin que él marcara ninguno, y por cada gol que él marcara había que añadir uno mas a tu cuenta: 5 a 0, 6 a 1, 7 a 2,....
Todos sabéis que estaba haciendo Messi antes de esa foto. Yo me pasé por casa de mis padres justo después de visitar en el hospital a mi cuñado, y el partido justo empezaba cuando me marchaba. Cinco minutos mas tarde llegaba a mi casa y el resultado era de 1 a 0, gol de Suárez. Era positivo, marcar lo antes posible para llegar hasta el quinto, pero ni de lejos creía en la remontada. Los minutos pasaban y nada cambiaba mientras yo cenaba. Hacía el final de la primera parte estaba en la cocina lavando los platos cuando escuché un griterío. Iniesta acaba de sacarse de la manga una de sus genialidades y provocado el 2 a 0. Bueno, solo había que hacer tres o mas goles en 45 minutos, o solo dos y jugar una prórroga. Factible, pero seguía sin creer. La esperanza creció cuando los jugadores del equipo parisino retrasaron su salida al campo, síntoma inequívoco de miedo, y justo cuando al empezar la segunda parte provocaban un penalty y Messi marcaba el tercero. Ahora solo había que meter un gol, que el contrario no hiciera ninguno y podríamos ir a la prorroga y seguir soñando. En cambio el equipo parisino reaccionó y puso el 3 a 1 en el marcador. Ahora el Barça solo pasaba si metía tres goles mas, así que me dediqué a planchar que sería mucho mas productivo. El partido llegaba a su final y el 3 a 1 no se movía. Quizá se podía meter el cuarto, pero la remontada era imposible. Pensé en desconectar y mañana ya me enteraré de como nos eliminaron pero me dio por esperar. Una falta cerca del área y Neymar preparado para chutarla, y supe sin mas que la metería, y lo hizo. Quedaban escasos cinco minutos para hacer dos goles mas, y ahora en cambio, estaba convencido de que lo iban a lograr. Un par de jugadas mas tarde el árbitro pita penalty sobre Suárez, con una gran actuación de este simulando un ataque al corazón. Neymar lo chuta y el quinto sube al marcador, quedaba uno, no quedaba tiempo pero seguía sabiendo que llegaría. El Barça de nuevo al ataque y en otra genialidad de Neymar pasa el balón por encima de todos y Sergi Roberto alarga la pierna lo suficiente para hacer el 6 a 1. A partir de ese momento no os puedo explicar que sucedió, pero creo que ningún aficionado blaugrana puede.
El partido termino, el Barça se había clasificado, remontando un 4 a 0 adverso, 96000 personas coreaban a sus ídolos dentro del terreno de juego y Messi se fue hacía ellos, se subió a la vaya y alguien le hizo esta foto. El partido no fue bueno. No se jugó bien. No se ganó ningún título. Messi no estuvo especialmente inspirado, ni guió al equipo como otras tantas veces ha hecho, y en cambio ahí estaba encaramado a la vaya, fuera de si, gritando y con la mano en el escudo, y tanto él como yo siempre recordaremos donde estábamos el 8 de marzo de 2017.
El fútbol está lleno de mercenarios, es uno de los mayores negocios que existe, es un gran alienador de masas, pero sigue conservando ese punto de pertenencia a un clan que nos atrae a muchos. Mi pertenencia al clan empezó con mi abuelo, pasó a mi padre y siguió durante los partidos que vi de pequeño en ese estadio. La de Messi empezó cuando de pequeño el club lo acogió, educó y pagó sus tratamientos médicos. Solo esa pertenencia al clan explica una reacción idéntica a los demás miembros, por alguien que se supone que solo trabaja por dinero, y también está relacionada con que el 8 de diciembre haya un pico en los nacimientos de bebés entre gente del clan.


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