Adiós a París

Hola,

Cuando empiezas a tener cierta edad te das cuenta que la gente hace cosas muy raras. No tienen porque ser rarezas, simplemente cosas que tu pensabas que nadie las haría así y, alguien va y lo hace. Una demostración mas es lo de don Donald y su salida del acuerdo de París.
Acuerdos sobre el cambio climático han habido muchos, el mas famoso hasta el de París era el de Kyoto. A decir verdad si te repasas a que se comprometen los países para evitar el cambio climático es de risa, porque todo son premisas de buenas intenciones, pero ninguna obligación. En el famoso acuerdo de Kyoto, los americanos no firmaron, pero amenazaron que tomarían medidas contra aquellos firmantes que no lo cumplieran. El típico haz lo que yo diga, pero no lo que yo haga. Así que la sorpresa fue ver como don Barack si firmó el tratado de París, pero don Donald ha revertido ese acto.
Las razones básicas son dos. Una, su obsesión por deshacer todo lo que hizo don Barack, sea lo que sea. Dos, don Donald no cree en el cambio climático. Este es el punto al que me refería al principio. Hay temas que parece que la lógica solo da una solución, otros están demostrados científicamente como la ley de la gravedad, la teoría de la evolución, que la Tierra no es plana, que giramos alrededor del Sol o que los gases que producen el efecto invernadero están provocando un cambio climático. Pues hay gente que no piensa así.
Parece increíble que aún haya tierraplanistas (gente que defienda que la Tierra es plana), pero mientras lo defiendan en su casa, allá ellos. Parece increíble que haya gente que defienda el creacionismo divino como explicación de la creación de vida en la Tierra, pero la cosa se complica cuando son un lobby importante que intentan impulsar su enseñanza en las escuelas. Parece increíble que alguien niegue el cambio del clima de los últimos años, pero don Mariano ya nos dejó claro que el no creía, incluso nos dejó claro que nadie sabe porque llueve, pero cuando el hombre al mando de la mayor potencia mundial lo niega tiene repercusiones en todos.
No repercusiones efectivas, ya que a la hora de la verdad el compromiso de reducir los gases no se iba a cumplir, sino que don Donald envía la clara señal de vosotros tratad de salvar el planeta que yo iré a la mía. Ahora, y con razón, países en comparación pequeños con Estados Unidos, o sea la mayoría, pueden tranquilamente pensar, ¿para qué vamos ha hacer un esfuerzo por cambiar las emisiones de gases contaminantes, si por mucho que yo haga me acabará llegando igualmente la mierda enviada por los yanquis?. Yo puedo querer que todos los coches de mi país sean eléctricos, pero si los fabricantes no los construyen o las empresas eléctricas contaminan mas para dar servicio a esos coches, ¿de qué sirve? Y, ¿dónde residen los mayores fabricantes de coches y las mayores suministradores de energía? En el país que gobierna don Donald.
Aunque sigamos sin entenderlo, hay gente que apoya a don Donald, y si este un día decide que se ha equivocado, él podrá pagarse la máquina que mantendrá el aire limpio en su entorno, pero los demás no. Esta situación no es nada nueva: El emperador Constantino ha pasado a la historia como aquel que instauró el cristianismo como religión oficial del imperio romano, lo cual provocó que se expandiera por todo el "mundo". En cambio, él no se convirtió al cristianismo hasta que no estuvo en su lecho de muerte. Y ahora es considerado un gran cristiano. Haz lo que yo diga....
La diferencia fundamental entre Constantino y don Donald es que al primero no lo eligió el pueblo, así que si eras romano en el siglo III, si el emperador así lo decidía, tú eras cristiano y punto. En cambio a don Donald la gente lo ha votado, eso quiere decir que hay mucha gente que como él creen en que el cambio climático es mentira, y acabará muriendo gente por ello. La cosa solo se arregla con libros y educación, pero por suerte, siempre nos quedará el humor.



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