El día 2

Hola,

De aquí a siete días será 2 de Octubre. El día después del 1 de Octubre, el día después de la fecha marcada para celebrar el referéndum de independencia de Cataluña. Antes de seguir solo os aclaro que yo creo que ese día uno no se habrá podido votar. Llevo tiempo diciéndoos esto cada vez que me preguntáis y sigo pensando igual. No se que pasará, quizá un bloqueo masivo de los colegios electorales por parte de las fuerzas del orden, quizá algo mas grave, no se. No dudo que en algún lugar se votará, porque la acción se centrará en lugares mediáticos como Barcelona, Tarragona, Girona, Lleida, Hospitalet, Cornellà, Badalona, Sabadell,... pero dudo que nadie se moleste lo mas mínimo en acudir a impedir el voto a lugares como Setcases, Figuerola d'Orcau, Sant Antoni de Calonge, Ribelles, Montbrió de la Marca.... Y sí, yo quiero votar, de manera pacífica y vinculante, como se debe hacer. También se que es el camino mas largo y lento, que implicaría la movilización diaria de todos los catalanes durante días, semanas, meses o años, pero sería el camino a seguir para un mundo futuro mas justo.
Se vote o no. Si se vota, gane el sí o el no, lo importante es el día 2. En la última comparecencia del presidente del Gobierno delante de la prensa pronunció esta frase - "No sigan adelante, regresen a la ley y la democracia y permitan que la gente pueda pasar página de estos días tan aciagos" - la cual resume la gravedad de la situación. Primero da por hecho que los catalanes estamos fuera de la ley, y luego da por hecho que esto es una rabieta sin importancia que se solucionará con pasar página. Esto solo tiene dos explicaciones. O no han entendido el problema, o si lo han entendido y lo que quieren es provocar una reacción para, sabiéndose superiores, aplastar de una vez ese pensamiento diferente. Sea cual sea la respuesta, es igual de grave.
A todo esto hay que añadir a todos los medios de prensa mintiendo. Todos. El peligro está que mientras los catalanes tenemos las opiniones dadas desde los dos lados del problema, el resto de España solo tienen las opiniones de un único lado.
Antes de llegar a la acción definitiva para detener el referéndum el Gobierno ya ha empezado a aplicar medidas disuasorias. Ha aumentado el número de policías en la ciudades grandes. Un punto a parte merece al genio que ha decidido hospedar a miles de agentes, en el puerto, en un barco decorado por personajes de los Looney toons. Se está llevando a juicio a mas de setecientos alcaldes que apoyan el referéndum. Se están imponiendo multas de hasta 12000 euros diarios a gente destinada a velar por el referéndum. Se registran imprentas, se cachea a los empleados, se llevan a gente detenida por indicios de realizar tareas susceptibles para permitir el referéndum. Se cierran webs como contener información sobre el mismo. Se están saltando algunas normas básicas, que amparándose en la ley, cualquier día se volverán en contra de los que ahora poyan al Gobierno, por cualquier otra razón. Por ejemplo cuando consideren que eso que has escrito en la red, va en contra de la unidad de España. Quizá el juicio lo ganes, pero unos cuantos días en la cárcel no te los quita nadie. Y cuando pienses como ha sucedido, piensa en estos días en Cataluña.
Y no, la Generalitat tampoco está haciendo las cosas bien. La estupidez y el fanatismo de algunos de los altos cargos de la misma es digna de aplauso. Se defienden con el no hay otra manera de hacerlo. Pues se equivocan. Al igual que la falta de información. Votamos por la independencia, bien, pero eso que significa en mi pensión, en mi trabajo, en el cole de mis niños, en mi prestación de desempleo, en mi jubilación, en mis visitas a los médicos, en los medicamentos que no puedo dejar de tomar,...
Volvamos al día 2, ¿y ahora qué? Si no se han celebrado elecciones, seguirán habiendo millones de ciudadanos enfadados y cabreados con el Gobierno. Si se ha celebrado y ha ganado el No, a parte de un Gobierno orgulloso, porque ha imperado el orden y la razón, y que entonces dará por valido el referéndum, tendremos a millones de ciudadanos cabreados con ellos. Y si se celebra y gana el Sí habrá millones de ciudadanos que querrán una respuesta al respecto, y al no producirse, tendremos a millones de ciudadanos cabreados. Ya soy consciente que dos o tres millones de ciudadanos cabreados dentro del estado español es algo insignificante, algo despreciable para los que gobiernan, mientras tengan convencidos al resto que les sigan votando. Al fin y a la postre, uno de los grandes problemas de los catalanes, es que somos poquitos. Muchos mas que países que funcionan sin problemas, pero pocos matemáticamente si se han de decidir cosas dentro del estado español. Resumiendo el días 2 habrá mucha gente enfadada, y un Gobierno que seguirá sin querer sentarse a hablar. Ya lo dice su presidente "permitan que la gente pueda pasar página". Un ejemplo claro es el de los alcaldes imputados. Si acabaran en la cárcel y, en los mas de setecientos pueblos y ciudades en las que mandan, se tuvieran que volver a convocar elecciones, volverían a ganar las mismas opciones políticas. Quizá hasta con mas apoyo.
Y mira que la solución es simple. Hay un montón de gente que no quiere administrativamente depender de España. Les dejas votar, presentándole todos los males del universo que les acaecerán si persisten. Si la votación sale No, el tema se zanja y ante cualquier conato de intentarlo de nuevo siempre tienes lo de aquel día dijisteis no. Si sale Sí, para que quieres en tu país perfecto a gente que no quieren estar en él, y les concedes la independencia y que se busquen la vida.
Pero la cosa es mas complicada. Perder a Cataluña es perder el 20% de tus ingresos. Perder a Cataluña supone que otros países aliados te regañen porque ahora otras regiones de Europa querrán imitarla. Perder a Cataluña supone ponerte en contra a todos aquellos apoyos monetarios y electorales conservadores, que no quieren que nada cambie para no perder dinero, y que tu tampoco no quieres que nada cambie para perder poder.
En resumen es que el día 2 todo seguirá igual, pero con mas fractura y heridos, esperemos que solo morales, y con un cáncer que seguirá devorándolo todo. A mi corto entender la solución pasa, o por un dialogo entre los representantes del pueblo,  cosa que ambas partes han entorpecido hasta el momento, o por una lucha social, pacifica, cívica y lenta, que haga imposible que los representantes no sentarse a negociar.
Visto el carácter progresista que tenemos la mayoría de los catalanes, enfrente del conservadurismo de la mayoría del resto de españoles, todo indica que, quizá no ahora, pero que el día de votar por nuestro futuro llegará inevitablemente. Mientras tanto nos esperan tiempos de mentiras, broncas y peleas, esperemos que solo verbales, entre dos ideas completamente opuestas de ver la vida.

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