Fly me to the moon

9/18/2018

Hola,

Calcula unos cuatro años y estaremos en el 2023, momento en el que estaremos viendo el primer viaje turístico alrededor de la Luna. Turístico porque, a parte de la tripulación, los que van a ir son pasajeros que nada tienen que ver ni con el ejercito ni con las agencias espaciales de cada país, y aunque por ahí leeréis y escucharéis mucho que es un viaje a la Luna, no llegarán a alunizar en ningún momento.
La idea, como no podía ser de otra manera, es de Elon Musk. Para poder financiar la construcción y desarrollo de todo aquellos que se necesita para llevarnos a Marte, ha pensado que no hay nada mejor que otro pague y que las pruebas sean dando la vuelta a la Luna. Cuando hace unos meses lanzó un súpercohete con uno de sus coches Tesla en el interior, la intención era la misma. A razón de aumentar la venta de los Tesla gracias a tal publicidad a nivel mundial, tendría mas dinero para desarrollar y mejorar monstruosos cohetes como el que transportaba el coche, los cuales serán muy útiles para la siguiente fase de la exploración espacial. Hace unos días, Musk desvelaba que quien había comprado todas las plazas del viaje era Yusaku Maezawa. No se han hecho oficiales las cifras que pagará Maezawa pero se calcula que rondarán los 5000 millones de dólares. Maezawa a su vez ha creado un proyecto al que ha llamado Dear Moon (querida Luna), por el que invitará a diversos artistas a ocupar los pocos asientos disponibles y viajar con él por el espacio alrededor de la Luna. A cambio ellos han de comprometerse en realizar obras, cada cual en su campo, sobre la experiencia.
SpaceX aprovechará la inyección monetaria para probar en viajes reales sus cohetes conocidos como BFR (Big Falcon Rocket). El proyecto de estas naves está aún en desarrollo pero están pensadas tanto para viajar por el espacio como para realizar vuelos suborbitales comerciales. Es decir, cargar una de esas naves con un centenar de personas por ejemplo, alcanzar una gran altura pero sin salirse de la atmósfera terrestre, y aprovechando el movimiento de rotación de la Tierra volver a aterrizar casi donde despegó, pero al haberse movido la Tierra, estará a cientos o miles de kilómetros del punto de partida. Un viaje París Nueva york podría quedarse en 45 minutos cuando ahora se tarda varias horas en avión. Esto implica capsulas reutilizables y despegues y aterrizajes controlados sobre cualquier superficie. Ahora mismo uno de los mayores problemas de ir a Marte es no poder volver, en teoría si funcionan las BFR la perspectivas mejorarían.
Se espera que las BFR tenga unos 118 metros de altura, de los cuales 55 metros serán para los pasajeros. Como la nave que irá a dar una vuelta a la Luna no irán los 100 previstos en los planos, aprovecharán para meter mas combustible para los 7 motores Raptors, que dicen que son la caña.  Ya veremos como va todo pues el viaje ya ha sufrido retrasos, pero de momento el año que vienen empezarán con pruebas sin pasajeros.
Mientras ese día llega seguid a Gloria García Cuadrado en las redes que os explica estas y mas cosas de ciencia mejor que yo, que simplemente sueño con ella. Ya que estamos, si para el vuelo del Falcon heavy con el Tesla le puso la canción de David Bowie llamada Starman, ahora le sugiero al señor Musk inmortalizar el momento con el Fly me to the moon y la voz de Sinatra.



Esquema del vuelo que realizará la BFR

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Tu siempre puedes hacerme sonreir!!!

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